
Soraya Lolo es Licenciada en Veterinaria y cuenta con un máster en investigación veterinaria por la USC, actualmente es la directora del departamento de toxicología veterinaria en Xenotechs Laboratorios (AMSvet).
¿Cuáles son las intoxicaciones más frecuentes en rumiantes y porcinos? ¿Han aumentado en los últimos años?
En rumiantes, las intoxicaciones más frecuentes suelen ser de origen vegetal (plantas tóxicas), de origen mineral (metales pesados), de origen químico (pesticidas) y de origen fúngico (micotoxinas). También se detectan casos de intoxicaciones por nitratos en pastos fertilizados en exceso con nitrógeno.
En los porcinos, las intoxicaciones más frecuentes suelen ser de origen alimentario (sal), fúngico (micotoxinas- siendo más sensibles que los rumiantes) y de origen mineral (metales pesados).
Sí, hemos notado un aumento en la detección de micotoxinas en los piensos de alimentación animal. Probablemente el cambio climático y las nuevas prácticas de alimentación estén jugando un papel importante en el incremento de detección.
¿Cuáles son las principales fuentes de estas intoxicaciones?
En rumiantes, debido a su hábito de pastoreo, la principal fuente es la ingestión accidental de plantas tóxicas y el consumo de forraje contaminado con micotoxinas y metales pesados.
En porcinos, la principal fuente es la alimentación, con piensos que pueden estar contaminados con micotoxinas o residuos de medicamentos. También hemos visto intoxicaciones por sales minerales mal dosificadas.
¿Cómo pueden los ganaderos detectar los primeros signos de intoxicación en sus animales?
Depende de si hablamos de una intoxicación aguda o crónica. En las intoxicaciones de carácter agudo, los síntomas suelen aparecer de forma repentina mientras que en las de carácter crónico su aparición es más lenta y pueden pasar desapercibidos en los estadios iniciales. Los síntomas observados en las intoxicaciones, por lo general, suelen ser síntomas comunes a otros procesos patológicos, desde apatía, diarrea, vómitos, convulsiones, parálisis o hemorragias. Por ello, resulta crucial consultar al veterinario la aparición de cualquier síntoma.
¿Qué impacto tienen estas intoxicaciones en la salud de los animales y en la producción ganadera?
Las intoxicaciones representan un problema sanitario y económico de gran relevancia en la producción ganadera, afectando directamente en la productividad, la rentabilidad y la sostenibilidad del sector.
¿Qué medidas pueden tomar los ganaderos para prevenir las intoxicaciones en sus explotaciones?
Deben revisar la calidad de los piensos y forrajes, hacer análisis periódicos de agua, evitar el contacto con plantas tóxicas y almacenar correctamente productos químicos y medicamentos.
¿Cada cuánto tiempo recomienda realizar análisis preventivos en piensos, forrajes y agua?
Recomendamos monitorizar los alimentos animales de forma continua, especialmente los piensos con un alto porcentaje de cereales y en forrajes cuya elaboración permita el crecimiento de mohos.
¿Existen normativas específicas que regulen el control de sustancias tóxicas en la alimentación animal?
Sí, en la UE existen regulaciones estrictas sobre micotoxinas en piensos y la presencia de metales pesados y residuos de medicamentos.
¿Qué consejo daría a un ganadero que sospeche que su ganado puede estar intoxicado?
Lo primero es aislar a los animales afectados y contactar con un veterinario para su evaluación, recopilación de información y síntomas que nos permitan realizar un correcto diagnóstico diferencial y enfocar el análisis toxicológico.
¿Cómo crees que ha evolucionado la concienciación de los ganaderos en cuanto a la toxicología veterinaria?
Ha mejorado mucho, pero aún queda camino por recorrer. Cada vez son más los ganaderos que entienden que invertir en análisis preventivos es una garantía para evitar pérdidas graves. El acceso a la información y la profesionalización del sector han sido claves en este avance.
El trabajo del laboratorio de toxicología veterinaria es esencial para la salud animal y la rentabilidad de las explotaciones ganaderas. La prevención y el diagnóstico temprano son herramientas fundamentales para evitar intoxicaciones y garantizar la seguridad en la producción animal.
